Área de espera de Oncoloxía no Complexo Hospitalario Universitario de Santiago

  • Localización — Santiago de Compostela
  • Fecha — 2024 // 2025
  • Promotor — SERGAS, Xunta de Galicia
  • Empresa Constructora — Elecnor Servicios y Proyectos S.A.U.
  • Autores — Angel Cid y Silvia Diz
  • Director de Obra — Angel Cid Carballo
  • Colaboradores — Maite Gómez y Alberto Otero arquitectos. Gaia Inxeñería, instalaciones. Samuel Fernández, aquitecto técnico.
  • Fotógrafo — Santos-Díez | BISimages
  • Inicio DO — 29/10/2024
  • Finalización — 26/11/2025
  • Presupuesto (€) — 764.095,35 €

La intervención tiene como objetivo la adecuación de un espacio destinado a albergar la nueva Sala de Espera de Oncología del Hospital Clínico Universitario de Santiago de Compostela.

El proyecto nace de la voluntad de mejorar la experiencia de los pacientes oncológicos durante los prolongados periodos de espera asociados a sus visitas al hospital.

Entendimos esta actuación como un ejercicio de respeto y acompañamiento, orientado a dignificar un momento especialmente sensible y complejo en las vidas de estos pacientes.

A través de estrategias de diseño biofílico, hemos buscado crear un entorno sereno, confortable y acogedor.

La madera adquiere un papel protagonista, configurando revestimientos de paredes y techos, así como buena parte del mobiliario, aportando calidez y una percepción más amable del espacio.

Esta voluntad de acercar la naturaleza al usuario se ha desarrollado siempre de manera compatible con las exigencias propias de un entorno sanitario, garantizando el cumplimiento de la normativa vigente, así como los requerimientos de mantenimiento e higiene inherentes a un área hospitalaria destinada a pacientes inmunodeprimidos.

La configuración del local nos ofrecía además una condición especialmente favorable: una extensa fachada orientada al noroeste que permite la entrada de abundante luz natural sin los inconvenientes derivados de una excesiva ganancia térmica.

A ello se suman unas excelentes vistas hacia el paisaje verde de la periferia de la ciudad, que contribuyen a reforzar la conexión visual con el entorno natural.

Con la intención de potenciar estas cualidades, incorporamos elementos vegetales en el interior, favoreciendo una atmósfera más saludable y equilibrada.

El espacio, de marcado carácter longitudinal y próximo a la condición de una gran galería abierta al paisaje, se organiza mediante la disposición del mobiliario y la iluminación artificial en una secuencia de microambientes.

Estos ámbitos ofrecen al usuario diferentes alternativas de uso, permitiéndole elegir entre disfrutar de momentos de intimidad y recogimiento, compartir la espera con familiares o acompañantes, o relacionarse con otros pacientes. De este modo, el espacio se adapta a distintas necesidades emocionales y formas de habitarlo, favoreciendo una experiencia más personal y confortable.

En definitiva, hemos concebido un espacio diverso y flexible, capaz de responder tanto a los requerimientos funcionales de una sala de espera hospitalaria como a las necesidades emocionales de quienes la utilizan, ofreciendo diferentes maneras de ocupar y vivir el espacio durante el tiempo de espera.